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Ver las 1001 películas del libro "1001 películas que debes ver antes de morir" y hacer un pequeño post sobre cada una. Puedes seguir mis progresos en esta lista

#4. Les Vampires (1915)


Ficha técnica: IMDB Wikipedia  Filmaffinity
Vistas: 65
Restantes: 936
Vista en: 1 de Mayo de 2014.
Lugar: -


Este artículo forma parte de una serie de monográficos sobre los Orígenes del Cine. Pueden ver la primera parte en este enlace y la segunda en este otro.

Orígenes III: Los seriales y los inicios de una industria

No sólo en América el negocio empezaba a despuntar, en Francia, tras los usos recreativos de los Lumière y Méliès, la industria cinematográfica empezaba a cobrar formar gracias a dos empresarios con visión: Charles Pathé y Gaumont.

Charles Pathé
El primero nació en una familia pobre de (al menos) cuatro hermanos. Durante su infancia tuvo que trabajar unas quince o dieciocho horas al día para salir adelante. Harto de tanta miseria, Charles decide embarcarse en un barco de emigrantes armenios rumbo al continente americano. De allí sólo sacaría más ruina y la fiebre amarilla. Un día en una feria de Vincennes descubrió el fonógrafo de Edison y eso le cambió la vida. Comprendiendo un gran negocio en cuanto lo vio, Charles compró uno de esos aparatos y empezó a viajar de feria en feria mostrando el invento. En poco tiempo, consiguió lo suficiente para fundar la Pathé Frères, una empresa que se dedicaba a la producción de materiales fonográficos.

Siguiendo su buen instinto, en cuanto supo del aparato de los Lumière, encargó uno y expandió su negocio a la producción de películas. Entre las muchas iniciativas empresariales que impulsó se encontraba la producción de un diario de actualidad (precursor de nuestro NO-DO) llamado Pathé Journal. Cuando no se disponían de imágenes de algún evento, éste se recreaba en estudio. Estas noticias luego eran exportadas a operadores en otros países convirtiéndose una de las primeras agencias de noticias en imágenes. En poco tiempo Pathè se convirtió es una poderosa compañía.

Léon Gaumont
Su gran rival fue Léon Gaumont, un ingeniero que empezó su carrera vendiendo aparatos fotográficos. Al igual que Pathé, Gaumont vio rápidamente el negocio que se podía extraer del cinematógrafo (él fue uno de los asistentes a la histórica primera sesión de los Lumière). Inicialmente se dedicó a la venta de aparatos como había hecho con las cámaras de fotos; pero en poco tiempo comprendió que el verdadero negocio estaba en el desarrollo de películas.

Alice Guy
Gaumont encargó la responsabilidad de la parte artística en su secretaria Alice Guy, que se convertiría así en la primera directora de cine de la Historia. Alice fue una de las primeras en desarrollar historias a partir de imágenes y se la considera una pionera en el cine narrativo. Desgraciadamente su producción se encuentra casi olvidada aunque existe un proyecto  ahora mismo para recuperar su legado.

Pathé y Gaumont expandieron su negocio por toda Europa y abrieron sucursales en EEUU (llegando a formar parte del trust de Edison, como ya hemos visto), convirtiendo el cine en una de las industrias más florecientes de Francia en esa época.

Retrato de una época


Respecto a la parte artística, el cine francés de estos años gira en torno a dos grandes figuras: Louis Feuillade de la Gamount y Ferdinand Zecca de Pathé. Ambos desarrollaron los mismos temas y géneros y ambos hicieron progresar en gran medida el joven arte.

Ferdinand Zecca
Zecca empezó su carrera como actor en las películas de Pathé. Uno de sus primeros trabajos fue El mudo melómano (Le muet mélomane, 1899) donde encarnaba a un mudo que respondía a un juez haciendo sonar una corneta (uno de los primeros intentos con el sonido sincronizado). Pronto se convirtió en el realizador jefe de la casa y empezó produciendo películas paisajistas como los Lumière o de tinte fantástico como las de Méliès. De estas últimas son El amante de la luna (L'amant de la lune, 1905) y Un idilio en el túnel (Une idylle sous un tunnel, 1904).

Pero su tendencia realista le llevó en poco tiempo a los dramas sociales. En una de sus obras más significativas, Historia de un crimen (Histoire d'un crime, 1901), se muestra a un delincuente cometiendo un asesinato durante un robo. Éste es posteriormente detenido y ejecutado. Este film es notable por varios aspectos. El primero es el hecho de que la historia se articule sobre un primigenio guion. El segundo es la escena donde el reo recuerda su vida a modo de flashback en la celda. Esta escena se creó con la técnica denominada “reserva” y que se trata de tapar una parte del fotograma durante el rodaje de las escena general para a continuación rodar la nueva escena sobre la misma película. Por último, la última escena donde se muestra al preso siendo guillotinado fue censurada por considerarse demasiado realista.


Tras el éxito de esta obra, Zecca siguió realizando dramones al estilo de los folletines del siglo XIX. Así, tenemos La Huelga (La grève, 1904), Las víctimas del alcoholismo (Les victimes de l'alcoolisme, 1904), Vida de un jugador (La Vie d'un joueur, 1903). Pero quizás su obra más significativa fue Vida, Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo (La Vie et la passion de Jésus Christ, 1903).


Louis Feuillade
Por su parte Louis Feuillade, que sustituía a Alice Guy al frente de Gaumont, siguió inicialmente la misma estela que Zecca con el drama social. Produjo una serie de historias bajo el título común de La vie telle qu’elle es (La vida tal como es) que venían a ser un catálogo de las lacras sociales de la época. A ésta etapa pertenecen títulos como Las víboras (Les vipères, 1911), La tara (La tare, 1911), La media de lana (La bas de laine, 1911), etc.

Sin embargo, quizás debido al carácter excesivamente moralista de las películas, éstas no tuvieron mucho éxito. Así que, a petición de Gaumont, decide orientar su producción hacia una moda que está prendiendo con fuerza: el serial.

Los seriales


Los seriales habían comenzado en EEUU como una forma de habituar al público a ir al cine. La mayoría de ellos presentaban escenas de acción donde el héroe debía rescatar a una doncella que había sido secuestrada por un malvado villano y puesta en una situación de peligro. Para asegurarse de que la gente volvería la semana siguiente muchos capítulos terminaban con el protagonista colgando de un precipicio o en alguna otra situación apurada (de ahí el término inglés “cliffhanger”). Como es evidente, de aquí vienen buena parte de los clichés que asociamos al cine de acción y aventuras (y la base de la mayoría de series de televisión).

Los seriales fueron un auténtico bombazo y convirtieron a sus protagonistas en las primeras estrellas del cine. Es el caso de Perl White, la protagonista de la celebérrima “The perils of Pauline”, producida por la sucursal americana de Pathé. La serie convirtió a Perl en una suerte de Lara Croft  que cada semana se enfrentaba a terribles situaciones de vida o muerte frente a una plétora de malvados villanos tales como piratas, indios, etc. Después de Pauline, Perl hizo muchos otros seriales de parecido pelaje ganándose el nombre de “La reina del serial”. Cabe  destacar que, a pesar de su status de estrella incontestable, Perl realizaba todas las escenas de acción ella misma, llegando a lesionarse permanentemente la espalda en una de ellas.



De vuelta a Francia, Louis Feuillade produjo la serie Fantômas (1913) que lanzó al estrellato a su protagonista, Réné Navarre. A continuación, el director filmó la obra que nos ocupa en este post: Les Vampires (1915-16). La serie consta de 10 capítulos de distinta longitud y gira alrededor de un periodista, Philip, que investiga las fechorías de una malvada organización criminal conocida como Los Vampiros. Resulta notable por ser completamente distinta del resto de seriales de la época. Phillip no es un personaje de acción y los capítulos no acaban con el consabido cliffhanger. En cambio, la trama es bastante más elaborada con unos personajes secundarios más definidos y no tan encajonados en héroes y villanos. Destaca sobre todo el personaje de Irma Vemp (Musidora), una seductora villana que se pasea por la pantalla con apretados trajes de licra y que será la precursora de la femme fatale.


Debido a su carácter turbio, en su época fue despreciada por los críticos y tuvo escaso éxito. Sin embargo hoy se la ve como una obra fundamental en el establecimiento de uno de los grandes pilares cinematográficos: el cine negro.

Extras


Fuentes

- Historia del Cine. Román Gubern. Editorial Lumen. 2003

#2. Asalto y robo de un tren / The Great Train Robbery (1903)


Ficha técnica: IMDB Wikipedia  Filmaffinity
Vistas: 64
Restantes: 937
Vista en: 2008.
Lugar: -

Este artículo forma parte de una serie de monográficos sobre los Orígenes del Cine. Pueden ver la primera parte en este enlace.

Orígenes II: Nacimiento del Cine Americano

Como ya dijimos anteriormente, la invención del cinematógrafo fue una labor muy compleja que no puede ser atribuida a un solo individuo. Los hermanos Lumière son considerados los padres del cine en la mayor parte de Europa pero si le preguntamos a alguien del otro lado del charco sin duda nos dirá que el cine lo inventó Edison.

El mago de Melo Park
Sin embargo Thomas Alva Edison, conocido como el mago de Menlo Park, rara vez inventó algo en solitario a no ser que fuera el I+D industrial. Edison tenía en nómina a nutrido grupo de investigadores de todas las áreas científicas conocidas. El trabajo del mago consistía pues en orientar las investigaciones, organizar grupos de desarrollo y explotar comercialmente los avances que sus trabajadores obtuvieran. En el caso del desarrollo del cinematógrafo, Thomas le asignó la tarea a William K. L. Dickson, un joven fotógrafo.

William K. L. Dickson
Dickson creó un aparato de grabación llamado Kinetógrafo que utilizaba un motor para arrastrar una película fotográfica de 35mm (que tiempo después se convertiría en el estándar de la industria).Pero lo más curioso desde el punto de vista actual era el aparato de proyección. Edison creía que la proyección de películas de forma individual sería mucho más rentable que la proyección en grupo. Así, Dickson desarrolló el Kinetoscopio , básicamente una caja con una película enrollada de forma cíclica con una mirilla individual. La máquina operaba con monedas y llegó a ser bastante popular en las ferias.

El extraño Kinetoscopio

En 1983, con el propósito de producir películas para su aparato, Edison construye el primer estudio cinematográfico del mundo. Se trataba de una barraca pintada de negro con un techo retráctil y montada sobre un eje sobre el que giraba para aprovechar la luz solar según el momento del día. El estudio recibió el sobrenombre de “Black Maria”. Las películas filmadas allí eran principalmente actos de vodevil: bailarinas, acróbatas, contorsionistas, e incluso, combates de boxeo. Todas ellas apenas duraban unos segundos a unos 25 centavos cada una (por si pensabas que lo del cine caro es algo de ahora).

La Black Maria

Pero todo cambió en 1986. Ese año uno de los operadores que habían enviado los Lumière a recoger tomas por el mundo y esparcir la “palabra fílmica”, llegó a los Estados Unidos. Felix Mesguich, que así se llamaba, mostró las maravillas del cinematógrafo francés a salas repletas de ansiosos espectadores. Las proyecciones en sala tuvieron un éxito atronador y convirtieron a Edison a la cultura de masas. Rápidamente, ordenó a su equipo que desarrollaran su propio proyector.  Los desacuerdos entre Dickson y su jefe durante este periodo llevaron al primero a abandonar la compañía y fundar su propia empresa cinematográfica, la Biograph. Por otra parte un emigrante inglés y un proyeccionista de barraca fundaron la Vitagraph.

Estas tres compañías se hicieron rápidamente con el mercado y en un año consiguieron expulsar a los operadores de los Lumière del país. Lo que le dejó total libertad para piratear impunemente las películas francesas. Respecto a los temas, las cintas americanas echaron mano a los mismos tópicos que ya vimos en el caso francés: documentales de la vida cotidiana, reconstrucciones históricas y religiosas, etc.

Uno de los géneros que más desarrollo tuvo en esto primeros tiempos fue el de la propaganda política. La Guerra Hispano-Americana (que nosotros conocemos como La Guerra de Cuba) acababa de estallar y rápidamente las recreaciones bélicas empezaron a surgir como las setas. Por supuesto nadie las reconocía como tales sino que se afirmaba que todas las escenas se habían grabado en plena acción. Se cuenta que una de las películas que recreaba la Batalla de Santiago en una bañera fue adquirida por el gobierno español como “documento histórico”.


Pero, sin duda, el género que más atrajo la atención del público fue el, quizás el más inherente a la condición humana.  William Heise, uno de los trabajadores de Edison, filmó un beso que formaba parte de una obra de teatro. La escena de apenas 40 segundos de duración causó un gran escándalo y fue tachado hasta de “bestial” por la prensa contemporánea. En muchos casos se recurrió a la policía para ejercer unos de los más tempraneros ejercicios de censura. Todo ello no impidió, claro está, que la gente abarrotara las salas ávidos de ver hasta qué punto podía llegar la indecencia cinematográfica. El erotismo en el cine se convertiría rápidamente en una floreciente industria.


El negocio del cine se desarrolló rápidamente y numerosas compañías y pequeños proyeccionistas surgieron por todo el país. Pero el hecho de que Edison se apropiara continuamente del trabajo de otros, no significaba que fuera a permitir que otros disfrutaran de “su invento”. El mago de Menlo Park inició una guerra judicial desproporcionada contra todo aquel que estuviera proyectando o rodando películas sin su consentimiento. Echando mano de legiones de abogados y brigadas policiales, clausuró y confiscó todo tipo de salas y aparatos. Los pequeños proyeccionistas quebraron llevando a familias enteras a la ruina. Muchos tuvieron que emigrar para eludir el asedio. Los que se quedaron proyectaban películas protegidos por grupos de pistoleros. En uno de los episodios más rocambolescos, técnicos de la Biograph y de la Vitagraph se liaron en una improvisada batalla campal por hacerse con la mejor posición para filmar un combate de boxeo (el término “derechos de emisión” todavía no estaba implantado). La guerra terminó en 1908 con la creación de la “Motion Picture Patents Company”, un trust formado por la Biograph, la Vitagraph, Edison, las francesas Star (Méliès) y Pathé y otras más pequeñas. El trust, radicado en Nueva Jersey, acabaría echando a los pequeños productores de la Costa Este y provocando indirectamente el surgimiento de Hollywood.

La Motion Picture Patents Company


Y sin embargo, el cine creció


El señor Porter
Pero volviendo al plano artístico, el hombre que más desarrolló el cine americano en esta época fue Edwin S. Porter. Este ex-marino naval era el principal desarrollador de películas de Edison. Porter aprendió mucho a base de copiar las obras europeas. Entendió el funcionamiento de los efectos especiales de Méliès, el montaje y, en general, como usar el cinematógrafo para contar una historia. Con todos esos elementos técnicos, Porter se embarcó en ambiciosos proyectos, nunca intentados hasta ese momento.

En Life of an American Fireman usó diversas escenas de archivo sobre el trabajo de distintos cuerpos de bomberos del país para narrar el salvamento de una mujer y su hija de un edificio en llamas. Aspectos notables de este film son la utilización del “recorte” para representar el sueño del primer bombero y el primer plano funcional de la alarma.


Todos esos elementos confluyen con mayor dramatismo en la que es, sin lugar a dudas, su obra más famosa y que es la segunda entrada en la lista, Asalto y robo de un tren (The Great Train Robbery). Con unos asombrosos (para la época) 10 minutos de duración, la cinta narra el asalto a un tren por parte de unos forajidos. Se trata de la primera película del Oeste y se compone de 14 escenas con varios cambios de escenario. La película es notable por ser un primer ejemplo de montaje alterno (la acción se alterna entre dos escenas que transcurren al mismo tiempo), el uso de un primer plano dramático (la última escena donde el bandido dispara a la cámara y que debió de provocar más de un sobresalto a algún espectador) y el uso de la profundidad en la persecución a caballo. Además aunque la mayor parte de las escenas están rodadas con cámara fija (en plan teatro filmado) hay algún intento de movimiento como cuando la cámara se mueve por el bosque para descubrirnos los caballos.


Pero quizás lo más relevante de la película es que no se trata ya de encender la cámara y esperar a que algo ocurra (como las escenas naturales de los Lumière) o de utilizarla sólo para hacer trucos de magia (como Méliès); aquí hay ya una voluntad de desarrollar una historia, de utilizar el cine como herramienta para contar algo y no como un fin en sí mísmo.

La película fue un gran éxito y provocó una avalancha de imitaciones e incluso el propio Porter se auto-parodió rodando una versión de la misma con niños en The Little train robbery.

Extras


Fuentes

- Historia del Cine. Román Gubern. Editorial Lumen. 2003

#740. Hannah y sus hermanas / Hannah and her sisters (1986)


Ficha técnica: IMDB Wikipedia  Filmaffinity
Vistas: 63
Restantes: 938
Vista en: 2013.
Lugar: En casa.

"For all my education, accomplishments, and so called 'wisdom', I can't fathom my own heart./A pesar de toda mi educación, logros y sabiduría, no puedo entender mi propio corazón"

WOODY ALLEN V. Reminiscencias y resentimientos.
(cuarta parte) (sexta parte) 

HANNAH Y SUS HERMANAS (1986)


La película narra la historia de tres hermanas. Hannah (Mia Farrow) es una devota esposa y madre de varios críos. Lee (Barbara Hershey) es un poco bohemia y siente atracción por el mundo intelectual. La tercera hermana, Holly (Diane West), exhibe una gran inseguridad y una falta absoluta de auto-confianza que le impide tener éxito en sus distintos proyectos profesionales. Las tres se quieren mucho pero son incapaces de ver las necesidades afectivas de las demás.

Hannah está complemente entregada a los demás. Ayuda a sus padres cuando éstos se pelean, ayuda a Holly económicamente y dándole consejos y abandona su carrera en el teatro para cuidar de sus hijos. Tanta devoción es quizás vista por los demás como una exhibición de soberbia. En realidad, Hanna tiene problemas propios y una gran falta de afecto pero no lo exhibe por no molestar a los demás. Debido a esto todos la toman por doña perfecta.

El principal afectado de la actitud de Hannah es su marido Elliot (Michael Caine). Éste empieza a sentirse atraído por Lee quizás como respuesta a la frialdad de su mujer. Así intenta seducir a Lee para cubrir esa falta de afecto pero no está dispuesto a romper su matrimonio ni a dejar a Hanna, la mujer de la que verdaderamente está enamorado.

Por su parte Lee pasa por la situación inversa. Convive con Frederik (Max von Sydow) un ermitaño y huraño artista que no tiene casi relación con el exterior. Como él dice Lee es su único contacto con la Humanidad, lo que hace que ella se sienta muy presionada.

Elliot y Lee

En cuanto a Holly, es una bala perdida que intenta enderezar su vida inútilmente con proyectos que no llevan a ningún sitio debido a su falta de confianza. Su relación con Hannah es especialmente tensa. Holly considera que los prudentes consejos de su hermana sobre sus vaivenes vocacionales están orientados a cortarle las alas (lo que se contradice por el hecho de que Hannah siempre la apoye económicamente). Lo que Hannah ignora quizás es que lo que Holly necesita es más apoyo emocional que otra cosa.

Mickey (Woody) y Holly

Aparte de la trama principal, Woody Allen, en su primera aparición como secundario, protagoniza una divertida subtrama sobre un neurótico e hipocondríaco guionista de Nueva York que se acaba obsesionando con la muerte. Un interesante análisis de este apartado se puede encontrar en el segundo capítulo del libro “Lo que Sócrates diría a Woody Allen” de Juan Antonio Rivera.

Formalmente, Hannah y sus hermanas sigue la línea de Annie Hall. Sin llegar a ser una comedia, no es tampoco un drama profundo al estilo de Interiores (protagonizada también por tres hermanas). En la película abundan las larguísimas secuencias con los actores entrando y saliendo de plano y los soliloquios interiores. Un estilo con el que el director se siente cada vez más cómodo. Por otro lado, debido a que Gordon Willis estaba rodando Esta casa es una ruina, Allen contrata a Carlo DiPalma como director de fotografía. Carlo sustituye los extraordinarios planos paisajísticos de Willis por otros más funcionales y centrados en los personajes (más a la europea).

Madre e hija en el mismo plano

La película se rodó en casa de Mia Farrow y sus hijos adoptivos aparecen en la película. Además su madre Maureen O'Sullivan hace de madre de Hannah.

“Me producía una sensación extraña estar rodando escenas en mis propias habitaciones…, mi cocina, mis cazuelas, mis propios hijos pronunciaban alguna frase […] Unos años después estaba en la cama cambiando de canales cuando justo en ese momento sintonicé por zar mi dormitorio en la televisión, la misma cama en la que me encontraba y yo misma. Incluso el televisor en el televisor. Creo que dejé escapar un grito.”

Hannah y sus hermanas supuso el mayor éxito para su director desde Annie Hall. Recaudó entre 35 y 40 millones de dólares y estuvo nominada a 7 Óscars de los que ganó 3: actor principal (Michael Caine), actriz de reparto (Dianne Wiest) y guión original (que significó el tercer óscar para Allen).



DÍAS DE RADIO (1987)


Joe, un chico de clase obrera, narra anécdotas de su infancia y su familia en un barrio costero de Nueva York y de su especial relación con los programas radiofónicos de la época.

Se trata de una película compilada en base a los recuerdos de Woody Allen sobre su infancia. A través de los ojos del joven Joe, intuimos cómo era la vida familiar de Woody.
    “[…] una gran parte está basada en una visión exagerada de mi infancia. […] Mi relación con los profesores del colegio era así. Mi relación con la radio era así. Lo mismo en cuanto a la escuela hebrea. Y solíamos ir a la playa a buscar aviones y barcos alemanes. Y sí que tenía una tía que siempre entablaba relaciones con los hombre equivocados y nunca podía casarse.”
En principio Allen se planteó la película como una colección de canciones que escuchaba de niño donde cada una provocaba un recuerdo diferente. Esa idea acabó evolucionando a medida que los personajes iban tomando cuerpo y la cinta se acabó convirtiendo en una historia coral creada a base de escenas auto-contenidas sin un argumento lineal pero unidas por una temática común.

La radio en los 40, un fenómeno de masas

 Esa temática es la radio que siempre está encendida. En ella se podían escuchar temas de Cole Porter o Benny Goodman, seriales y programas de variedades sobre gente acomodada que permitían a las clases más humildes, sumergidas en la Gran Depresión, soñar con una vida mejor e incluso noticias sobrecogían a toda la nación como en la historia de la niña que se cayó a un pozo. Resumiendo, la película narra cómo la radio suponía un elemento de cohesión familiar y de contacto con el exterior.

El extenso reparto que trabajó en la película incluía tanto a actores muy reconocibles como Jeff Daniels o Danny Aiello como a actores aficionados. El chico que hacía de Joe era Seth Green y fue su primer papel en la gran pantalla. Woody se sentía cómodo trabajando con actores primerizos como ya vimos en el caso de Nick Apollo Forte en Broadway Danny Rose. Según él “a veces los aficionados o los actores que no han actuado nunca son mejores que los profesionales”.

La "familia", formanda principalmente por actores aficionados

Entre los habituales de Woody encontramos a Dianne Wiest, que repite por tercera vez con el director y de nuevo haciendo de mujer insegura con mala suerte en las relaciones amorosas, Diane Keaton, que hace un cameo al final cantando una canción, y Mia Farrow, que, en la misma línea que Allen en la película anterior, tiene una trama secundaria como una joven aspirante a estrella radiofónica.
En general, es una película entrañable que deja buen sabor de boca pero que quizás le falte algo de cohesión. La cinta no funcionó demasiado bien en la taquilla americana pero mejoró algo en Europa. Tuvo dos nominaciones a los Óscars por guión y dirección artística.


 

SEPTIEMBRE (1987)


Lane (Mia Farrow) es una chica que se recupera de un intento de suicidio en su casa de verano. Durante el tiempo que ha pasado allí ha establecido relación con una serie de personajes muy diferentes: un escritor en apuros, un vecino viudo que se siente atraído por ella y una amiga que está pasando unas vacaciones lejos de su familia. La película empieza a principios de Septiembre cuando todos ellos tienen que plantearse volver a seguir con sus vidas.

Aunque el director nunca ha ofrecido una respuesta clara sobre el origen del título, podemos especular su sentido a partir de los datos que ofrece la propia película. Septiembre es el mes en el que la realidad se impone. Tras pasar un verano lleno de sueños e ilusiones (Peter espera acabar la novela y seducir a Stephanie, Howard quiere atraer a Lane, Stephanie quiere huir de su situación familiar..) llega Septiembre y la vuelta a la realidad: Peter se da cuenta de que no es capaz de avanzar con el libro, Lane está en paro y tiene que vender la casa y Stephanie tiene que volver con su marido y sus hijos. Así pues Septiembre habla de nuevo del conflicto entre los sueños y la realidad, de las esperanzas frustradas por los deberes cotidianos. Un tema habitual en el director y que ya vimos en su mayor esplendor en La Rosa Púrpura del Cairo.

Mia Farrow y Denholm Elliott

La película se desarrolla con un esquema casi teatral. Todas las escenas se ruedan dentro de la casa (que es una réplica en estudio de la casa de verano de Mia Farrow). El peso de la historia cae casi en exclusiva en la fuerza de las interpretaciones individuales. Unas interpretaciones que están a la altura del desafío. Podemos ver a una desgarrada Mia Farrow, mucho menos contenida que habitualmente, y a una gran Dianne Wiest, que sabe transmitir el conflicto interno de Stephanie entre su amor naciente hacia Peter y la lealtad hacia su amiga y su marido. Por último, Sam Waterston también brilla haciendo un papel mucho más emocionalmente vulnerable de lo que se estila en los papeles masculinos del cine americano tradicional. También merece una mención especial Elaine Stritch, la excesiva madre de Lena y estrella de cine en decadencia.

A pesar de la aparente simplicidad de la cinta, el rodaje duró 9 meses. Tras haberla rodado con un reparto diferente, Woody se dio cuenta en la sala de montaje de que no le gustaba el resultado y decidió volver a rodarla entera con otro elenco. El presupuesto se elevó hasta los 10 millones. Sólo un tercio menos que Día de Radio que contaba con 10 veces más actores y muchos más escenarios. La película además fue el mayor fracaso en toda la carrera de Woody Allen. Menos de medio millón de personas fueron a verla en EEUU y en Europa, su tradicional salvavidas, tampoco entusiasmó. Es una de sus pocas películas que no recibió ningún premio o nominación.


OTRA MUJER (1988)


Una mujer (Gena Rowlands) que acaba de cumplir la cincuentena se retira a un apartamento para escribir un libro. Una vez allí se da cuenta de que vive pared con pared con la consulta de un psiquiatra y que a través de la ventilación puede oír las intimidades de los pacientes. Un día le despierta una voz femenina especialmente angustiada. Se trata de una chica (Mia Farrow) que acaba de intentar suicidarse. Poco a poco a través de las confesiones de ésta, la escritora empieza a comprender cosas de su propia vida que antes trataba de ignorar y empieza a ver el mundo que le rodea de otro modo.

La película trata de una epifanía vital. Marion ha llevado una vida cómoda, eligiendo siempre la opción más sencilla y manteniendo alejadas a las relaciones personales más complicadas. Una obsesión sobre el control de sus emociones que la ha hecho quedarse cada vez más sola. A cambio, ha conseguido éxito profesional y un matrimonio estable pero entonces se da cuenta de que eso no le llena y siente que ha desperdiciado su vida.

Gena Rowlands

Mia Farrow (embarazada del primer hijo de Allen) hace aquí el papel conejo blanco que la guía a Marion a través de sus recuerdos y la lleva a enfrentarse cara a cara con mundo que ella misma ha creado. Y para este viaje Allen usa toda una serie de artificios que, aunque han aparecido con anterioridad en su filmografía, nunca a esta escala. La protagonista no sólo recuerda escenas de su pasado sino que interacciona con esos recuerdos y mantiene su aspecto actual. Además abundan las escenas oníricas en las que ella observa su vida desde fuera. La línea entre la realidad y la imaginación es tan difusa que no queda claro si la chica embarazada fue real o un sueño subconsciente.

La película apenas recaudó un millón de dólares, lo que supuso el segundo fracaso consecutivo para el director. Sin embargo, con el tiempo se ha convertido en una de las películas más alabadas.


EDIPO REPRIMIDO (HISTORIAS DE NUEVA YORK) (1989)


Terminado el rodaje de la anterior, Woody propone un curioso proyecto a su productor. Se trata componer una película con cortometrajes de varios directores. En principio ésta iba a contar con el propio Allen, Martin Scorsese y Steven Spielberg, que fue sustituido a última hora por Francis Ford Coppola por problemas de agenda.

El experimento le da la ocasión a Woody de volver a la comedia pura tras dos dramas muy densos. En Edipo reprimido el director da vida a un hombre atormentado por su madre. Un día esta desaparece en un espectáculo de magia dándole cierta tranquilidad a su vástago. Sin embargo, ésta reaparece proyectada en el cielo de Nueva York. Este efecto pone de manifiesto los problemas de Allen al trabajar con presupuestos muy bajos:

“Siempre que tengo de hacer un efecto especial resulta un problema, porque no puedo permitírmelo. […] cuando la gente a la que se le da bien, como Steven Spielberg o George Lucas, hacen estas cosas, tienen bastante dinero y hacen pruebas. Se gastan más dinero en pruebas para hacerlo bien del que yo me gasto en media película o algo así. Y lo consiguen maravillosamente. Como yo nunca tengo dinero para hacerlo correctamente, siempre hago la versión de la planta de oportunidades.”

#726. La Rosa Púrpura del Cairo / The Purple Rose of Cairo (1985)


Ficha técnica: IMDB Wikipedia Filmaffinity
Vistas: 62
Restantes: 939
Vista en: 2012.
Lugar: En casa.


"I just met a wonderful new man. He's fictional but you can't have everything./
He conocido a un hombre maravilloso. Es de ficción pero ¡no se puede tener todo!"

Cecilia es una pobre mujer que malvive con el sueldo mínimo trabajando de camarera para un jefe que la explota. Además tiene que mantener a un marido vago y violento. Con este panorama, el único rayo de luz en su vida lo proporciona el de los proyectores de cine, a los que acude con una devoción casi religiosa. Tanto es así, que después de ir 11 veces a ver la misma película, uno de los personajes se empieza a preguntar por su presencia y sale de pantalla para conocerla....

WOODY ALLEN IV. Esa luz tan hipnótica.
(tercera parte)     (quinta parte)

LA ROSA PÚRPURA DEL CAIRO (1985)


Según ha comentado en varias ocasiones, ésta es la película favorita de Woody Allen. No en vano, refleja muchos de los sentimientos de su infancia. Según cuenta a menudo, la atmósfera familiar con la que creció nunca fue muy agradable - "mis padres me pegaban a diario" - y su refugio favorito siempre fueron las salas de cine.

Por otro lado, la cinta está ambientada en la Gran Depresión y las películas que va a ver Cecilia son de un tipo de cine muy popular durante la infancia de Allen:

"Era como todas esas películas que vi de pequeño, lo que he llamado "comedias de champán". Esas comedias de los años treita y cuarenta con todas esas personas románticas que llevaban esmoquin e iban a grandes clubs nocturnos y vivían en lujosos áticos y bebían champán contínuamente. Es un término mío, las "comedias champán". Es un determinado tipo de película con la que yo crecí de joven."

Sin duda son películas escapistas que sirven para "dejar la realidad fuera" y vivir una ilusión de dos horas.

"Podías sentarte y había dos películas. Y veías piratas y estabas en el mar. Y luego en un ático de Manhattan con gente hermosa. [...] ¡Era simplemente un placer total y absoluto! El mejor bálsamo tranquilizante imaginable."
Esta visión optimista del mundo fílmico contrasta como la terrible realidad que tiene que afrontar Cecilia. Tiene que trabajar por un sueldo miserable para el único sustento de un marido ruín y vago que la maltrata. Mia Farrow hace un papel conmovedor y uno no puede sino pensar que es ella la delicada y hermosa Rosa Púrpura del título, enfrentada a los terribles rigores del desierto.

Ésta es un película que gusta mucho entre los cinéfilos - entre los que me incluyo. Supongo que es un idea con la todos los aficionados a la gran pantalla nos sentimos identificados: el cine para huir de las presiones de la vida diaria. Y así nos pasamos  la vida en esos antros (que como diría el Premio Nobel Harry Martinson, son "templos para los cobardes de la vida") soñando con el día en que esas dos horas no acaben jamás. Soñando ilusionados con que el amor entre Cecilia y Tom (el personaje ficticio) sea más fuerte que las tretas seductoras de Gil (el actor). Soñando, en fin, con el día en el que podamos levar anclas, abandonar la realidad y vivir la fantasía eternamente. Pero como dice el propio Woody Allen dice:

"Desafortunadamente tenemos que optar por la realidad, pero al final la realidad nos arrolla y nos defrauda. Mi visión de la realidad es que siempre ha sido un lugar inhóspito donde estar.... pero es el único lugar donde se puede encontra comida china". 
 

#656. Manhattan (1979)


Ficha técnica: IMDB Wikipedia Filmaffinity
Vistas: 61
Restantes: 940
Vista en: 2010.
Lugar: Facultad de Ciencia de la Universidad de Granada.

" People should mate for life, like pigeons or Catholics./
La gente debería emparejarse de por vida como las palomas o los católicos"

Isaac es un escritor sin demasiado éxito que se encuentra inmerso en una relación prohibida con una adolescente. Intentando alejarse de esta relación acaba conociendo a Mary (Dianne Keaton), la intelectual y snob amante de su mejor amigo. Al principio Ike y Mary no dejan de discutir por tonterías pero eso irá cambiando…

WOODY ALLEN III. Luces y Sombras.
(segunda parte)   (cuarta parte)

MANHATTAN (1979)

 

Rodada en blanco y negro y en pantalla panorámica, Manhattan es un homenaje al famoso barrio de Nueva York. La idea original surgió mientras Allen escuchaba una obertura de George Gershwin, un famoso compositor neoyorquino. Woody pensó en ese momento que la música quedaría perfecta en una comedia romántica. Además el director, de acuerdo con Gordon Willis, su operador de cámara quiso filmarla en blanco y negro porque: “porque es así como la recuerdo de cuando era pequeño. Reminiscencias de viejas fotografías y películas”.

La película arranca con una secuencia de unas preciosas instantáneas de sus calles y su gente a la vez que el protagonista nos cuenta lo que le atrae de Nueva York. La ciudad aparece en toda su gloria sobre la música de George Gershwin; a la vez que se nos muestra lo bueno y malo de la Gran Manzana: los atascos, la aglomeraciones, los rascacielos,…  


Pero Manhattan habla sobre todo de la vida de un grupo de neoyorquinos, de sus relaciones y de cómo a veces nos negamos a nosotros mismos la felicidad tratando de encontrarla en otra parte. En este caso, Isaac (WoodyAllen) mantiene una relación ilícita con una chica de 17 años, Tracy, que le idolatra. Queriendo salir por todos los medios de esa relación de la que él cree que no puede salir nada bueno, acaba persiguiendo a la amante de su amigo, Mary (Diane Keaton). Pero esta relación le supone más problemas que la anterior porque Mary no está realmente enamorada de él.



Ike intentando entender el arte moderno
De nuevo, la actuación de Dianne Keaton es memorable. No deja de resultar curioso que la Keaton haga aquí el papel de pedante snob, un personaje que es justo la antítesis de su recordado papel en Annie Hall. Es aún más irónico sabiendo que el personaje de Annie estaba inspirada en ella misma; por lo que en Manhattan Diane interpreta a un personaje completamente opuesto a su verdadera personalidad.

Mariel, un talento muy precoz
Pero el auténtico descubrimiento de la película en Mariel Hemingway que hace de Tracy, la novia adolescente de Isaac. Con sólo 16 años realiza aquí una actuación que le valdría una nominación al Óscar. Su personaje está basado en una chica que Allen conoció durante el  rodaje de Annie Hall y con la que mantuvo una relación de dos años. Aunque nunca confesado por los implicados, ella era menor de edad por entonces.

Meryl Streep también tiene un papel secundario como vengativa (y recientemente convertida al lesbianismo) ex mujer de Isaac. Las escenas entre éste y aquella son muy divertidas y permite al director hacer uno de sus clichés favoritos: escenas muy largas sin cortes ni indicaciones. 

“En general me gusta confiar en los actores; cuando un actor está haciendo algo bien me gusta dejar la cámara sobre él y dejarle estar ahí y no molestarle.”

Sin embargo, para la metódica Streep es un tipo de dirección que le sacaba de quicio. Según cuenta “Ni siquiera creo que se acuerde de mí”. Una opinión compartida por bastantes de los actores y actrices  que trabajaron con Woody Allen.  

En glorioso blanco y negro

Desde el punto de vista técnico, el uso del blanco y negro le da un cierto aspecto de cine clásico muy interesante a la vez que permite la aplicación de ciertos efectos muy originales. Por ejemplo, está la escena del planetario donde los personajes se van fundiendo con sus sombras a medida que se pierden entre ese paisaje marciano. La escena es preciosa y es uno de los puntos álgidos de la película. Pero la escena más memorable es, sin duda, aquella en la que Diane Keaton y Woody Allen están sentados en un banco viendo amanecer sobre un iluminado puente de Brooklyn. Sobre esta escena que se ha convertido en un clásico del cine, dice Gordon Willis, el operador de cámara:

“Ese plano lo rodamos a las cinco de la mañana. El puente cuenta con dos hileras de bombillas, que el ayuntamiento programa automáticamente. Al alba, las luces del puente se apagan. Como lo sabíamos, nos habíamos puesto de acuerdo con el ayuntamiento para que dejaran las luces encendidas hasta que hubiéramos hecho el plano. Cuando salió el sol, apagaron una de las hileras… ¡Es un plano magnífico, pero le va a faltar una fila de luces para toda la eternidad!”

Cuando terminó el rodaje, Woody no estaba satisfecho con el resultado e intentó que el estudio no la estrenara. Sin embargo, la película fue un gran éxito y al igual que Annie Hall se acabó convirtiendo en un icono de la cultura popular. Con todo, las críticas, que se irán extendiendo con el tiempo, empiezan ya a oírse. Algunos críticos empiezan a sentirse hastiados del ambiente snob y elitista que muestra Allen en sus películas. Según estos críticos “sus personajes no salen a pasear ni van a restaurantes sin plantearse cuestiones espinosas los unos a los otros”. Lo cierto es que el nivel de vida de Allen que conduce un Roll-Royce y tiene un ático en Manhattan es muy distinto del de los escritores vagamente miserables que interpreta.

Pero sobre todo lo que casi nadie acepta es que Tracy, una adolescente, represente los “valores auténticos” para un hombre de cuarenta años. Sin duda, no sabían lo que se les avecinaba…



RECUERDOS / STARDUST MEMORIES (1980)


El título proviene una canción de Louis Armstrong y habla de un director de cine que está pasando por una crisis existencial que, entre otras cosas, le hace alejarse de sus exitosas comedias y acercarse más al drama. A consecuencia de este giro sus fans, sus productores y los críticos le dan la espalda y le instan a volver a lo que mejor se le da. Por otra parte, su corazón también está dividido entre la maternal y sensata Isobel (Marie-ChristineBarrault) o la más intelectual Daisy (Jessica Harper), además de lidiar con sus recuerdos de Dorrie, una chica inestable con la que convivió algún tiempo. Un fin de semana en Kansas en un ciclo retrospectivo de su película le dará tiempo para reflexionar sobre su vida y sus recuerdos.

Woody "Fellini"
 La película, rodada otra vez en blanco y negro, está inspirada en 8 y medio de Fellini y hace uso de técnicas muy utilizadas por el cineasta italiano como las metáforas visuales, la narración desordenada o la disolución de la barrera entre el mundo onírico y el mundo real. Formalmente es sin duda una de las películas más conseguidas de Woody Allen. Todo en ella es alegórico, desde el mural de la pared que cambia según el momento vital de su protagonista hasta la escena inicial con los dos trenes, que resume perfectamente la filosofía de Allen:

“… tiene que ver con una sensación de estar en un tren de perdedores que se dirige a una mala vida con otros perdedores. Y luego hay otras personas en otro tren […] que se están divirtiendo. Son hermosos y ricos y tú estás con esas personas de aspecto mugriento. Y quieres bajarte de tu tren y subirte al otro. Y luchas y no puedes bajarte. Y al final los dos trenes acaban en el mismo montón de basura”

De entre el reparto destaca la brillante actuación de Charlotte Rampling como la desequilibrada para entrañable Dorrie. Su actuación dota a Dorrie de una gran personalidad. Podemos ver a una mujer en apariencia débil e inestable pero con una gran fuerza interior que lucha contra su destino a la vez que intenta desesperadamente que Sandy (el personaje de Woody) la salve con su amor. Hay dos escenas suyas hacia el final de la película que son memorables: en la primera aparece leyendo una revista y lanzando una sonrisa al espectador sincera pero algo melancólica, en la otra sale hablando a la cámara en un montaje rápido de fragmentos cortos que nos da una visión íntima de sus pensamientos y sentimientos más profundos. Su personaje es más interesante aún porque está basado en parte en Louise Lasser, la segunda mujer de Woody Allen; por la que el director sentía una gran fascinación y cuyo carácter recrea en sus personajes de vez en cuando (el de Christina Ricci en Anything Else, 2003 o el de Scarlett Johansson en Match Point, 2005 son los ejemplos más recientes).

Charlotte Rampling, una locura seductora
La película fue un fracaso en EEUU en parte porque los espectadores y los críticos se sintieron ofendidos por lo que consideraron que era un ataque personal contra ellos. Lo cierto es que la película trata temas muy personales para el director como la crítica hacia sus nuevos dramas o la insistencia de los fans para que volviera a hacer comedias. Sin duda eran cosas con las que tenía lidiar todos los días y parte de esa frustración se transmite en la película.  No obstante, Allen siempre ha negado que la película fuera autobiográfica:

“¡Pensaban que el personaje principal era yo! No un personaje de ficción, sino yo, y que estaba expresando mi hostilidad hacia el público. Y por supuesto ése no era en absoluto el propósito de la película”

La principal diferencia estriba en que Sandy (el protagonista de la película) no quería hacer más comedias mientras que Allen seguiría haciéndolas aunque no quisiera estar limitado a ellas.

La peli fue un fracaso
Recuerdos es junto con la Rosa Púrpura del Cairo y Match Point una de las películas favoritas de Woody Allen.




LA COMEDIA SEXUAL DE UNA NOCHE DE VERANO / A MIDSUMMER NIGHT'S SEX COMEDY (1982)


Un poco para distanciarse su personaje en Recuerdos y desmentir que hubiera abandonado la comedia, sus dos siguientes películas (que rueda a la vez) pertenecen a este género. 

La primera en estrenarse es La Comedia Sexual de una Noche de Verano en la que tres parejas (a principios del siglo XX) se reúnen en una casa de campo para pasar un fin de semana. Pronto las relaciones de los seis personajes se van enredando en un cómico ballet amoroso con el agreste paisaje de fondo.
Un paseo por el campo
 Concebida como un mero entretenimiento para llenar el tiempo muerto durante la producción de Zelig, la película no pretende más que ser una comedieta ligera de enredos románticos con un paisaje campestre de fondo. Un paisaje realzado por la cuidada fotografía de Gordon Willis que le da una gran belleza estética a cada escena.  
“Simplemente pensé: ‘¿No resultaría encantador hacer alguna cosita veraniega, de principios de siglo, […] 1910 o algo así y hacerlo muy bonito? Una tarde con gente jugando al bádminton y cazando mariposas’ […] Queríamos rodar durante los días más hermosos en el campo. La hicimos tan encantadora como pudimos. Y todo estaba incluido en eso. Nos aseguramos de que la luz fuera perfecta y de que el sol estuviera en el lugar exacto. Por último al final de la estación estábamos pintando las hojas de verde.”
De nuevo la película fue un fracaso en taquilla y la crítica, que llevaba años pidiéndole una comedia menos intelectual a Allen, se ensañó por considerarla demasiado “frívola”. Ya ves, hay gente que nunca está contenta.

La película marca la primera en la que aparece Mia Farrow. Woody la conoció a durante el rodaje de Recuerdos y juntos empezaron una relación sentimental bastante larga durante la que rodaron hasta 13 películas en común.  Artísticamente, la relación sirvió por un lado para relanzar la carrera de Mia, estancada desde mediados de los setenta, y por otro para que Woody Allen encontrara una actriz principal estable tras la marcha de Diane Keaton a Hollywood. 

Mia y Woody juntos por primera vez

Desde el punto de vista sentimental, aunque tuvieron una relación muy larga, nunca se casaron y vivieron siempre en apartamentos separados (uno enfrente de otro separados únicamente por el Central Park). La razón principal es que a Woody le aterrorizan los seis hijos (tres biológicos y tres adoptados) de Mia: Matthew, Sasha, Fletcher, Lark, Daisy y la pequeña coreana Soon-Yi…



ZELIG (1983)


El fracaso de la película no le preocupa a Allen porque al mismo tiempo está involucrado en un proyecto mucho más ambicioso: Zelig.

Narrada como un falso documental, la película narra la vida de un personaje famoso de los años 20 y 30 llamado Leopold Zelig. Leopold es un hombre marginado que lo único que quiere es integrarse con los demás y ser amado a cualquier precio y, que para lograrlo llega al punto de transformar su apariencia física y su personalidad  para parecerse a su interlocutor. Así Zelig se convierte en negro entre los negros o gordo entre los gordos.

Gordo entre los gordos
 La película habla de la exclusión social y de cómo el deseo de encajar en el grupo acaba conduciendo a la extinción de la personalidad individual. Esto conlleva que las personas en situación de desamparo sean las más proclives a ser absorbidas por voluntades más fuertes  e ideas más extremistas (como el fascismo referido en la película).

“Alguien pregunta: ‘¿Has leído esto o aquello?’ y la otra persona responde ‘Sí, por supuesto’ aunque no lo haya hecho: Porque quieren gustar y formar parte del grupo.[…] El peligro concreto de renunciar a nuestro verdadero ser en un esfuerzo por gustar, por no crear problemas, por adaptarnos [es que] conduce a una conformidad total y una sumisión total a la voluntad y a las exigencias y necesidades de una personalidad fuerte. […] Te transformas en un material perfecto para ser guiado por los poderes de persuasión del fascismo. Y eso es exactamente con lo que ellos contaban.”
La película es un ‘tour de force’ técnico que tarda varios años en completarse. Por un lado el documental está compuesto de viejos rollos de noticias de los años veinte y treinta algunos de ellos alterados para incluir a los personajes principales. Así podemos ver a Zelig junto a Charles Lindbergh o Scott Fitzgerald (o incluso Hitler). Esto requirió de un esfuerzo monumental de documentación como cuenta el propio Allen:

“Escribí primero todo el guión. Luego estuve repasando millones de metros de documentales y cambié el guión para incluir nuevos descubrimientos. Y esto se prolongó durante un par de años. Llevó mucho tiempo organizarlo.”

Luego están las escenas rodadas expresamente que debían tener exactamente la misma calidad que los archivos históricos:
“Conseguimos viejos objetivos de los años 20, cámaras viejas y antiguos equipos de sonido. Intentamos todo lo que seguía existiendo de esa clase. Y lo rodamos con el tipo exacto de iluminación que hubieran utilizado en la época.[…] Fabricamos tramas de destellos para que nuestra película tuviera luz parpadeante como las viejas películas antiguas. E hicimos arañazos en el negativo.”
Por último, todo este esfuerzo técnico se ve reforzado con el añadido de entrevistas a personajes en la época actual. La mayoría de estas personas eran aficionados que nunca habían salido en cámara para que el efecto de documental quedara más realista. Aunque también aparece gente famosa como Susan Sontag, Saul Bellow o Bruno Bettelheim. 

Zelig, un caso médico de mucho interés

En conjunto Zelig es un falso documental perfecto tremendamente realista y que además sabe narrar una historia emotiva con algunos toques de humor. La película fue un éxito de público y crítica aunque Allen siempre se quejó de que la gente sólo la apreciara por el esfuerzo técnico y no llegara a entender el trasfondo moral del film.

 

BROADWAY DANNY ROSE (1984)


Allen concluye esta larga etapa en blanco y negro con una película que rinde homenaje a sus inicios como cómico monologuista.

Danny Rose es un representante artístico de poca monta que, no obstante, tiene un gran olfato para encontrar y promocionar nuevos talentos. Sin embargo, cuando la fama empieza a llegar estos siempre le abandonan. Ahora intenta devolver al candelero a una antigua gloria de la canción de los cincuenta, Lou Cassano aunque para ello primero tendrá que conseguir que su testaruda amante vuelva con él.  

Mia y sus gafas
 Una comedia muy divertida en la que podemos comprobar el gran repertorio de Mia Farrow que hace una brillante actuación como rubia tonta. Además tuvo que trabajar con el hándicap de tener que llevar gafas de sol durante toda la película lo que limitaba su expresión facial.

Nick, un portento natural
 El otro gran descubrimiento del film es Nick Apollo Forte que hace el papel de Lou Cassano. Como el propio Woody explica, el actor fue enrolado de casualidad:

“Probé a un milón de cantantes, famosos y no famosos, sin encontrar a la persona adecuada[…] Entonces Juliet Taylor fue a una tienda de discos y compró todos los discos que pudo. Y vio esta foto de Nick Apollo Forte en uno de los discos. Y lo encontramos. Estaba en algún lugar de Connecticut, en una pequeña ciudad, cantando en un antro.”
 
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